septiembre 29, 2019 Uncategorized No hay comentarios

Energías Renovables en Venezuela

 

Situación nacional

Históricamente, Venezuela se ha caracterizado  por la producción de energía primaria en el lapso 1970-2000. En promedio, el 75% de esta corresponde a la producción de petróleo, con una disminución acentuada en los años ochenta y un incremento de 33% en los noventa, ambas situaciones debidas a múltiples factores, incluso geopolíticos.

La capacidad instalada en el sistema eléctrico nacional era de 22.434 MW al estallar la crisis eléctrica en 2009, de los cuales 7.812 MW provenían de termoeléctricas que dependen de la quema de combustibles fósiles y 14.622 MW de hidroelectricidad.

Si comparamos con la matriz energética mundial el crudo contribuye aproximadamente casi el 40% del consumo diario de energía, siendo las demás fuentes como el gas, carbón y otras energías renovables, el restante 60%.

Al igual que Colombia, aproximadamente el 70% de la electricidad del país sudamericano proviene de la energía hidroeléctrica, pero a diferencia no se centra en aumentar rápidamente la participación de la energía solar y eólica como lo está haciendo el vecino país. Esto implica que la fuente es limpia pero susceptible a las sequías.

En materia de energías renovables, Venezuela cuenta con un enorme potencial en energía eólica en su franja territorial costera de la Península de La Guajira (Estado Zulia). Actualmente, se han instalado 9 microrredes rurales híbridas en esta región y un parque eólico. Sin embargo, no se encuentra en condiciones óptimas.

A nivel nacional se encuentran dos polos bien definidos: a) la política estatal por entes gubernamentales, y b) la participación de expertos en el área energética acompañados por embajadores, diputados a la Asamblea Nacional, autoridades y miembros de la sociedad civil con propuesta de energías renovables para Venezuela expresadas en el Plan País.

Venezuela tiene las condiciones necesarias para el desarrollo de energías renovables. Así lo afirma uno de los expertos, Elías Mata, presidente de la Comisión de Energía y Minas del Parlamento venezolano: “Nuestro país tiene una condición para el tema del desarrollo de la energía solar muy importante. Aquí tenemos cinco horas de sol continua y eso permite desarrollar las energías fotovoltaicas” (Bordan, 2019). Pero, el experto también menciona que no es viable que el 100% de la energía del país sea renovable ya que existe un gran porcentaje de energía renovable fija generada por el agua: la hidroeléctrica.

Situación internacional

La situación venezolana es preocupante pero también se nos presenta una gran oportunidad a nivel internacional. Mientras los países latinoamericanos como Chile, Perú, Ecuador, Costa Rica, Honduras, Guatemala, Haití, República Dominicana y Colombia, establecieron una meta colectiva de un 70% de uso de energía renovable para 2030, más del doble de lo que planea la Unión Europea (Suárez, 2019), pese a recientes descubrimientos que apuntan que fuentes de energía renovables como paneles solares e instalaciones eólicas ocasionan daño sobre el mundo animal.  Actualmente, Venezuela no piensa entrar en el pacto de países latinoamericanos.

Recomendaciones:

  1. Avanzar hacia el cambio “transformación” paso a paso no de forma rápida y brusca. No se puede renunciar inmediatamente al petróleo porque el daño puede ser mayor. Estamos conscientes desde la comunidad internacional y nacional la obligación de robustecer la transición hacia una economía baja en carbono por el futuro sostenible del planeta.
  2. Redefinir su modelo energético para hacerlo menos vulnerable a las sequías, sin tener que recurrir a las fuentes de energía sucias que generan gases de efecto invernadero. Esto implica abrir nuevos espacios para las energías renovables en el sistema eléctrico nacional (Álvarez, 2015).
  3. Se requiere un cambio en la estructura institucional con gerentes educados y formados no solo en el campo de la energía, específicamente energía renovables, llámese solar, eólica o hidroeléctrica, sino en el campo gerencial.
  4. Contratar personal con educación y formación dentro del área de energía. Es necesario la recuperación de al menos 100 ingenieros y técnicos venezolanos emigrados expertos en energía. Sin el personal adecuado poco se puede avanzar.
  5. Generar nuevos empleos con la implementación de las energías renovables. Las energías renovables han demostrado ser un importante motor económico puesto que generan mayor cantidad de empleos.
  6. Trabajar en conjunto con los centros de investigación ubicados en el país con la finalidad de generar el talento humano necesario en materia energética.. Además, de producir investigaciones e innovaciones que puedan solucionar algunos problemas puntuales de carácter energético.
  7. Trabajar con todos los actores involucrados en materia energética. Incluyendo a la sociedad civil afectada.
  8. Reestructurar del Despacho de Viceministro de Nuevas Fuentes y Uso Racional de la Energía Eléctrica con la finalidad de impulsar la eficiencia energética, el uso racional de la energía y el impulso de energías complementarias como parte de las políticas del sector energético a nivel nacional.
  9. Revisar el Programa Sembrando Luz a nivel nacional que permita dotar de servicio eléctrico a comunidades aisladas, a través de sistemas híbridos de energía eólica y solar. Aunque el NDC indica el manejo de 1.327 acciones de capacitación con 14.617 beneficiados, no se perciben los resultados.
  10. Revisar la normativa legal sobre Eficiencia Energética: Ley de uso racional y eficiente de la energía; Resoluciones sobre Eficiencia Energética para el Sector Público y Privado; Reglamentos Técnicos sobre parámetros de eficiencia energética en artefactos eléctricos: A/A, Refrigeradores, LFC; Prohibición gradual de importación de Bombillos incandescentes. Normas de etiquetado de eficiencia energética; tarifas eléctricas escalonadas de acuerdo a consumo, prohibición de importación de dispositivos ineficientes.Debido a la crisis que se vive en Venezuela incluyendo la energética es necesario tomar en consideración otras variables dentro de las leyes.
  11. Revisar las resoluciones ministeriales para la reducción de consumo eléctrico en el sector público y privados.
  12. No adjudicar contratos a pocas empresas con el fin de no violar las normas antimonopolio. Los procesos de licitación deben ser transparentes y públicos.
  13. Los proyectos exitosos deben ser realizados bajo acuerdos de compra de energía a largo plazo con garantías tanto para el vendedor como para el comprador.
  14. Los compradores de energía renovable no tienen que pagar ningún gravamen a las ventas y pueden obtener deducciones de impuestos corporativos. Esto como parte de los incentivos para impulsar el mercado.
  15. El gobierno podría aplicar herramientas para obligar a los compradores a adquirir energía renovable si la subasta es un fracaso.
  16. Revisar los proyectos de energías renovables donde se invirtieron una gran cantidad de dinero haciendo responsable de los mismos a las personas involucradas. Un ejemplo, es la denuncia por corrupción y desidia en el proyecto solar foto-voltaico en Los Roques. La denuncia misma fue publicada en internet.
  17. Crear proyectos educativos con el apoyo del Ministerio de Educación que sensibilice a los niñas, niñas y jóvenes en el uso responsable de la energía y como ahorrar en el consumo energético.
  18. Revisar y recuperar los proyectos con energía eólica en el norte costero del país, especialmente en Zulia y Falcón. Al mismo tiempo, recuperar los proyectos de extensión de microcentrales hidroeléctricas en los Andes.

Si queremos frenar el cambio climático, las energías renovables no emiten gases de efecto invernadero en los procesos de generación de energía, lo que las revela como una fuente limpia y más viable frente a la degradación medioambiental, es decir tienen un impacto muy bajo hacia la naturaleza. Son fuentes de energías inagotables, permiten el desarrollo presente sin poner en riesgo el de las futuras generaciones. De esta forma, se puede reducir la dependencia energética porque en cualquier localidad se cuenta con el viento, sol, agua, materia orgánica para producir enérgica de forma sostenible.

Aunque algunos todavía sostienen que las energías tradicionales impulsa mejor el desarrollo económico y sus sectores: transporte, salud, agricultura…. Las energías renovables dependen de factores ambientales y falta más estudios que la sustenten 100% eficientes.

Educación energética

Para enfrentar la crisis energética se requiere estar a la vanguardia en término de educación. Formar excelentes profesionales para el desarrollo del sector energético. Muchos de los profesionales migrantes venezolanos tenían la educación y formación. Eran miembros de la Academia Nacional de Ingeniería y Hábitat, autores y coautores de libros y capítulos de libros, decanos y profesores líderes de departamentos de las mejores universidades; profesionales que trabajan en centros de investigación de grandes industrias de diversos tipos, como la automovilística y la comunicacional, entre otras. Además de ganadores de premios nacionales e internacionales y demás reconocimientos.

“No se puede seguir exportando activos tan importantes como lo son el talento y el conocimiento; hay que propiciar todas las condiciones y motivaciones necesarias para que el profesional pueda desarrollarse con altos estándares de vida y contribuya a mejorar las condiciones económicas y sociales del país, y asumir el reto de la construcción de la educación de la energía” (Mode, 2018).

De ahí, la importancia del fortalecimiento de los centros educativos universitarios y centros de investigación que contribuyan con el desarrollo, innovación e investigación.

Se propone en educación energética:

  1. Revisar las fortalezas, amenazas, oportunidades y debilidades de las Brigadas Educativas Integrales Comunitarias a nivel nacional. Así como los resultados obtenidos de las 3000 brigadas formadas en el país.
  2. Incluir contenidos sobre el Uso Racional y Eficiente de la Energía Eléctrica (UREE) así como el uso de las energías renovables en la Colección de Libros, computadoras y planes de estudios escolares para estudiantes de educación primeria, básica y bachillerato.
  3. Incluir contenidos sobre uso racional de la energía, eficiencia energética y energías renovables, en estudios de pregrados, especializaciones, estudios no conducentes a grado y otros.
  4. Desarrollar un plan de formación en las comunidades y centros de trabajos por medio de facilitadores preparados en el área eléctrica con la finalidad de sensibilizar a las personas involucradas.
  5. Crear concursos en centros educativos, centros de trabajo y comunidades relacionados con el uso eficiente de energía y las energías renovables.

 

 

Referencias

Volcovici, V.  (2019). Entrevista a María Suárez, Ministra de Minas y Energía de Colombia. Disponible: https://lta.reuters.com/articulo/clima-onu-colombia-idLTAKBN1WA284-OUSLT [Consulta: 2019, septiembre 28]

Bordan (2019). Plan país presentó propuesta de energías renovables para Venezuela. Disponible: https://venezuelaaldia.com/2019/05/23/plan-pais-presento-propuesta-energias-renovables-venezuela/ [Consulta: 2019, septiembre 28]

Álvarez (2015). Las energías renovables en Venezuela. Disponible: https://www.evwind.com/2015/10/17/las-energias-renovables-en-venezuela/ [Consulta: 2019, septiembre 28]

Mode, N. (2018). La educación y la energía. Disponible: http://www.eluniversal.com/el-universal/27944/la-educacion-y-la-energia [Consulta: 2019, septiembre 28]

 

 

Asesora

(Msc.) Mixzaida Peña Zerpa

Septiembre 2019

 

 

 

Written by MIXZAIDA PEÑA